.La noche oculta el mundo.

 

C_meridianos

 

Pues ya estamos inmersos en otra estación, terror de alérgicos del hemisferio norte y pavor de depresivos en el hemisferio sur. Pero nada podemos hacer al respecto, los ritmos de la vida en el planeta Tierra nos condicionan para mal o para bien, en un eterno y delicado balanceo entre la felicidad por momentos y la desdicha a plazos. De nuevo selecciono unas cuantas imágenes de APOD, teniendo siempre como regla enlazar paisajes de nuestro planeta con fenómenos astronómicos o atmosféricos que muchas personas encerradas en las ciudades se pierden o desconocen de su existencia. Recordad que pinchando sobre las imágenes las podréis ver a mayor tamaño. Hala, a disfrutar,

 

¡Uf, vaya imagen tan curiosa!. Mezcla de una deformación del tiempo, al estar tomada en una exposición de más de dos horas, y una deformación del espacio, porque la imagen es, en realidad, una panorámica de 360º que se ha comprimido horizontalmente. Polo Norte Celeste a la izquierda y Polo Sur Celeste a la derecha abajo, oculto. Fotografía realizada en el  Parque Nacional de los Arcos, Utah (EE.UU.); a la derecha está el  Delicate Arch y cerca del centro la Vía Láctea. Casi nada.

archtrails_brady_2000

 

Pues la hermosa e impresionante Luna llena emergiendo sobre el  Observatorio Lick. Fotografía conseguida gracias a una exacta elección de la posición de la cámara para conseguir este perfecto alineamiento en el momento justo. Esta luna llena del mes de enero también se denomina tradicionalmente Luna del Lobo. ¡Cuántos romances y desencuentros se habrán producido ante el abrigo de su leve y tranquila luz!.

2014LickFM_baldridge

 

Más sobre la Luna, esta del mes de febrero, atenuada por las finas nubes pero iluminando el erosionado paisaje de las  Alabama Hills, en el Mt. Whitney, California. El poderoso Orión a la derecha vigilando a Júpiter (en el centro, arriba) y la bella y  fría estrella Sirius, coronando el Arco de Möbius. Mágico escenario.

LH8056_Möbius Arch Moonrise

 

Otra fotografía curiosa. O rara, si alguno quiere. Se ha utilizado un efecto denominado “panorámica esférica” que consiste en “doblar” digitalmente sobre el horizonte una fotografía panorámica de 360º hasta conseguir este notable efecto. Los pilares de luz aparecen cuando las luces urbanas de la localidad finlandesa de Siilinjärvi, se proyectan sobre los cristales planos en suspensión en el frío aire circundante, dando lugar a este precioso espectáculo natural.

LightPillars_JanneVoutilainen

 

Para finalizar, a las orillas del lago Turkana, en Kenia, cuna de la humanidad, con Venus como luz predominante y el cinturón de la Vía Láctea, imaginando a los primeros homínidos preguntándose por el sentido de tan maravilloso cielo.

Un proverbio persa dice con sublime acierto: "La noche oculta el mundo, pero revela el Universo."

The Milky Way and planet Venus in the evening twilight over Lake Turkana, northern Kenya.

 

·Fotografías bajo licencia propia APOD. Texto bajo licencia Creative Commons·


.País de pandereta.

 

Todo país tiene sus motes, como todo individuo por muy guapo o saleroso que se crea. Y España no iba a ser menos, nos han llamado de todo, no muy bonito, y muchas veces los motes definen con precisión nuestros vicios y prejuicios. Como dijo una vez el loco y genial Leopoldo María Panero: “España es un país de envidias donde no se respeta la cultura”; cierto es y será, por desgracia, mientras la libertad no se subvencione:

 

 

En muchas ocasiones se pueden realizar espléndidos trabajos con equipo y técnica accesible a casi todo el mundo; tan solo hay que aderezarlo con mucha imaginación, enormes dosis de ingenio e ingentes cantidades de trabajo. Estos colombianos han hecho un fantástico «teaser» de Matrix, adelantándose a las siguientes producciones de la famosa trilogía:

 

 

Coca-Cola (tengo que reconocerlo) siempre ha hecho muy buena creatividad (¡La chispa de la vida!), buen rollo emocional fácil de ver y entender pero eficaz y bonito. Para mi el mejor anuncio que se ha hecho hasta ahora se titulaba «Padres enfadados«, obra maestra de creatividad; pero este es muy bueno:

 

 

No se me olvidaba, ración de time-lapse, belleza en estado puro, concentrado de tiempo en unos segundos que nos permiten ver los ritmos de los cuales dependemos pero que apenas percibimos:

 

 

En Siria (y en otros olvidados países del planeta) se están cometiendo verdaderas masacres en la población civil, en guerras dónde ya cada uno de los bandos son igual de culpables y pagan con su vida ancianos y niños. Pero, ¿qué pasaría si esta horrible situación brotase en un país, por ejemplo, de la rica Europa?, ¿puede uno imaginar cómo cambiaría la vida de la noche a la mañana?, la vida de nuestros hijos, cómoda, protegida, limpia, a salvo… pero es muy fácil olvidarse de aquéllos desgraciados y compadecerles a través de nuestras televisiones creyendo que no podemos cambiar su desgracia, es muy cómodo…:


.La cebolleta de Romero de Torres.

Screenshot_1_2 (Copiar)

 

Hace unos días asistí con mi chica a una reunión social.

Los seres humanos hemos evolucionado para convertir (entre otras cosas) las reuniones animales (los agrupamientos que de vez en cuando tenemos por obligación o por gusto asistir más o menos arregladitos) en lugares donde desarrollamos y compartimos nuestras carencias, vicios o virtudes sociales, que para esto se supone que somos seres civilizados. Otros primates tienen la misma costumbre, menos evolucionada, de reunirse en grupos más o menos grandes de individuos para conseguir un bien común. Así, dentro de esos grupos, ya existe un embrión de sociabilidad traído por las relaciones que sus integrantes establecen entre sí: compartir comida (por escalafón social), transmitir algún conocimiento útil (como pelar una fruta), realizar tareas sanitarias (comerse los parásitos de otro) o, simplemente, cepillarse (copular) con la vecina si el vecino está cazando moscas.

Nosotros, en nuestros encuentros sociales, hemos complicado estas relaciones dotándolas de reglas que aplicamos de forma muy diferente dependiendo del tipo de reunión social. No actuamos de igual manera en un cumpleaños, en una reunión de trabajo o practicando un deporte. Incluso dentro de cada tipo de reunión puede haber variantes de alteren nuestra forma de comportarnos y comunicarnos: en el cumpleaños del hijo pequeño de un sufrido amigo no se comporta uno de igual forma que en el cumpleaños de la amiga «buenorra» aún libre de compromiso.

Lo cierto es que debemos guardar ciertas normas que sujeten nuestros más bajos instintos animales y las más altas aspiraciones emocionales. Pero esto no ocurre siempre. A veces, en toda reunión de adultos, cada individuo parece adoptar una pose con mayor o menor naturalidad dependiente de algún tipo de carencia o prejuicio. Y estas actitudes no descalifican a la persona si las asumes como comportamientos casi defensivos, inocentes, llenos de ternura y poca sensibilidad.  

Me topé con una persona que en las escasas horas que duró el encuentro social, arrasó con una serie de valores que uno creía universales. En toda reunión con familiares y amigos, existe una regla no pactada que aconseja no hablar de política o de religión. Muchas veces se cumple a rajatabla. Yo no soy partidario de sesgar el intercambio de conocimientos y experiencias de esas dos disciplinas creadas del ser humano porque se nos supone moderados y educados, podemos hablar de todo y argumentar posturas opuestas, aunque muchas personas terminan insultando o descalificando las opiniones diferentes a las suyas. Y es curioso que la inmensa parte de los conflictos que ha sufrido el hombre, la inmensa mayoría de muertes en guerras, provienen de desavenencias en estas dos creaciones sociales destinadas a cuidar la vida terrenal y espiritual, triste paradoja.

Empezamos a hablar de algo tan blanco como el deporte (no fútbol, que ya casi no es deporte). Uno de los amigos mencionó que había adquirido (gracias a un merecido premio) un casco de esquí de una marca de elevado precio. Era un lujo merecido. El amigo sobre el que recae este post modificó enseguida su actitud postural hasta recordarme uno de los cuadros bellísimos de bellísimas morenazas españolas que pintó Romero de Torres, teniendo como modelo a «Chiquita, La Piconera»: piernas abiertas, tronco recostado sobre las rodillas con uno de los brazos formando una «L» invertida y su puño inserto en el final inferior del Fémur, postura que mantuvo casi en todo momento. Y, en este brete, comentó con cierta crítica y desdén: «…así debe ser, nada de «Decathlon…» (refiriéndose a la tienda francesa de ropa deportiva y precios populares). Y pensé… llevo tropecientos años de montañero, destrozándome las rodillas con la bici de montaña, aguantando vientos y tempestades, polvo y cuestas, frío y garrapatas y casi toda mi ropa «técnica», casi toda, nunca fue de marca guay… no se cómo he podido vivir así… cómo he podido no darme cuenta de ese «look montañero» que tan bien sienta delante del Audi Q7 aparcado al lado de «Casa Cirilo». Y yo, mientras, vestido de pollo sufridor.

Hubo un inciso gastronómico cuando otro amigo se refirió al comienzo de la temporada de calçots, la famosa calçotada catalana y el citado amigo le corrigió diciendo: «…mejor dicho, cebolletas«. Pues en sensu stricto puede, pero el calçot o cebollaScreenshot_1 tardía de Lérida es una variedad de cebolla, no es una cebolleta al uso, aunque se le parezca y sea familiar cercano. Creo que el comentario iba más bien por la variedad lingüística de España, enorme riqueza cultural, un catalán puede colocar a su hijo el nombre de Carles, una gallega a su hija Marutxa y yo al mío Miguel, y así hay que llamarles, porque se olvida que esos idiomas son nuestros, igual que el castellano.

Más tarde la conversación giró entorno a la sanidad; afortunadamente casi no hubo referencia a los achaques que todos sufrimos llegados a cierta edad, aunque nos cuidemos con amor y dedicación. Comentando una amiga cómo en la zona de neonatos de un hospital había un recién nacido (¡no iba a estar en la cafetería!) con problemas y, con él, la madre pseudo-hippy con colores en el pelo y el padre pseudo-hippy con larga melena y ropa ad-hoc. El amigo hizo gesto de asentimiento penduleando su cabeza mientras miraba el infinito suelo, torneando los labios y forjando una sonrisa: «el melenas apareció…«, no pude oír más porque estaba dando buena cuenta de unos «Kimbos», esa rica variante tan española creada por perturbada mente cuando se le ocurrió meter un duro y agrio pepinillo en todo el jugoso agujero de una hermosa aceituna Gordal. Pero estaba claro que tampoco le gustaban los hippies… ¡Demonios!, ¿me oculto?,  si supiera que yo en los setenta, con 16 dulces añitos y una hermosa melena, seguía las enseñanzas de los gurús pringados de incienso y pachuli concentrados en la Cala Portinatx de Ibiza, cuando se inauguró «Pachá», las chicas cubrían sus cuerpos con blancos paños transparentes, todos éramos hermanos y la paz era lo más deseable. Mejor me callo, pensé.

Yo le miraba y escuchaba con mayor atención, ya había cogido el puntito alegre que te otorga la ingesta de dos botes de Coca-Cola Light. El amigo, sin embargo, llevaba dos pelotazos y no perdía la posición inicial que terminé bautizando como «Postura la piconera». Además no paraba de fumar «por decreto» (la proporción entre no fumadores y fumadores era de 9 a 1).  

Pasaban los minutos y las conversaciones se habían dividido por sexos. Al final siempre nos sale ese macho y esa hembra que todos tenemos y necesitamos corroborar con los del mismo sexo. Y menos mal que el tema del fútbol no llego a plantearse, porque imaginaba que acabaríamos los machos de la reunión perdiendo los papeles y ganando las batallas para presumir de tamaños, logros conyugales o posesiones terrenales. Pero no, éramos muy civilizados… o no bebimos las suficientes Coca-Cola´s Light, digo.

Yo continué disfrutando del ágape dando buena cuenta de unos pinchitos creados de abrazar un dátil por una loncha de beicon y freírlo todo ello, pincho provocación dónde los haya, el dulce y muy musulmán dátil abrazado por loncha de cerdo impuro. Surgió un tema muy delicado: la inmigración. Ahora, en plena crisis, le pica mucho a la peña la entrada de inmigrantes, algo que no molestaba de esta forma en los tiempos de la bonanza ladrillera, cuando la mano de obra «sucia» nos convenía. Además se tiende a criticar a los pobres puñeteros negros subsaharianos que, sin identificación alguna, se juegan el tipo para saltar las vallas fronterizas. Y no se comenta nada en absoluto de la inmigración que llega, eso sí con identificación, a través de los aeropuertos y carreteras y que supone más del 90% del total. Siempre lo pagan los mismos. Pues aludiendo a dichos saltos sangrientos de dimensión muy superior a los olímpicos, surgió el tema de las mafias: «…pues les cobran mucho dinero por pasar a los inmigrantes» dijo uno, «…qué va, ¡vete a saber en que se lo gastan«. En fin, un mes, tan sólo un mes en un campo de refugiados borraría la inmensa comodidad mental en que nos hemos instalado en nuestra Europa, cuna de derecho internacional, la cultura occidental y los espagueti.

Hubo unos minutos de despiste por mi parte porque atendí a otra conversación, me preguntaron algo y desvié la atención al grupo de las chicas, bien majas ellas, bien educado yo. Entonces, y mientras escuchaba los comentarios de ellas, creí oír de boca del amigo una discrepancia con la actuación de determinados radicales musulmanes. Acerté a escuchar depositar la culpa de muchas guerras en los seguidores del profeta (¡Al lahu àkbar!). Alcancé cuando me vino a la memoria la vieja discusión sobre la conveniencia o no de las cruzadas (las 8) al grito de «Deus vult«, eventos que no solucionaron nada y crearon enormes dolores de cabeza al Dios de cristianos y musulmanes… Y llegué a escuchar echar la culpa de las guerras europeas a los musulmanes. Algunas si fueron provocadas por extremistas, pero estos canallas abundan en todos los bandos religiosos. La última (espero) y terrible guerra sobre territorio europeo fue provocada por parte del pueblo serbio de la antigua Yugoslavia, católicos, y causaron un genocidio en la mayoría del pueblo croata, musulmanes ellos, empleando francotiradores, campos de exterminio, torturas, violaciones como castigos solo equivalentes a los cometidos por los nazis de Hitler o los pirados de Stalin… mejor callarse la causa, he aprendido que los dioses que gobiernan no tienen culpa alguna de estas atrocidades.

Cuando daba buena cuenta de unos deliciosos sándwiches con desconocidos pero sabrosos interiores, la conversación dio un giro más colorista, no tan negro. Y, sinceramente, desconozco cómo enlazamos este tema. Los homosexuales. «Casi ná«, un colectivo que tiene la costumbre de celebrar el «Día del orgullo gay», algo que no me gusta pero que no me molesta; se por amigos que la inmensa mayoría de homosexuales recela y critica estas conductas tan propias de un carnaval. Por supuesto el amigo no calló: «…los gays tienen mucha pasta porque no tiene que gastarse dinero en hijos como nosotros, todo es para ellos y sus vicios«. Y yo, con lo malo que soy aunque no lo parezca, imaginaba a este amigo en plena noche carnavalera de Chueca encontrándose frente a un maricón de dos metros de altura, cuerpazo «rambo» y cartera llena… apretar el culo toca. Lo malo de muchos machos hispánicos es que fuera de su ruedo se acobardan, cualquier «pecholobo» conocido en mis años de mili y vicio, quedábase acojonado cuando le aislabas del resto de la manada. 

Bueno, gracias a mi edad ya algo avanzada, he aprendido a tener paciencia y temple, poco pero significativo y en momentos claves. Además acudo siempre a la sabiduría popular plasmada en dichos y refranes que no suelen equivocar su el destino. Y así, mientras unos rezan y otros arremeten, yo imploré para mí unas sentencias populares tan sabias, casi salidas de la boca de Plinio, el personaje literario creado por García Pavón, policía de Tomelloso lleno de intuición y sabiduría: «A palabras necias, oídos sordos», «No hay mayor desprecio que el no aprecio» y «No por mucho tempranar, amanece más madrugo«… confieso que esta última me descolocó un poco.

El amigo era un concentrado Avecrem de opiniones humana y socialmente incorrectas. Y nosotros parecíamos los fideos. Hacía mucho tiempo que no asistía a una sesión continua. Y que nadie se ofenda, no lo he pretendido, esto lo podía haber transcrito sin opiniones personales pero, después del ejercicio de autocontrol nivel «Maestro Zen» y, como este es mi espacio, pues no he podido reprimirme.

Como fiel seguidor de la evolución -parte porque es inevitable y parte porque creo en su poder de cambio a mejor- tanto en los procesos físicos de todo los seres vivos como en los complejos, difíciles y desconcertantes pensamientos y reacciones de nuestra mente, sigo teniendo esperanza en el ser humano. 

Soy muy tolerante, respeto todo y a todos, pero demando lo mismo.

Y por higiene mental y penitencia social, después de aquélla suculenta reunión social, me hice un autochequeo mirándome al espejo, directo a mis ojos. Y, como siempre me ocurre, no salgo muy bien parado, estoy lleno de defectos, soy el segundo en reconocerlo (el primero es mi hamster) pero, al menos, intento ejercer la sana costumbre del respeto al prójimo y el recomendable ejercicio de empatizar con las personas. Además de estarme calladito cuando el gallo canta.

Luego me tomé un Laphroaig de 15 añitos, sin hielo, como debe ser, que para eso soy mayor, un whisky rotundo y sincero que, o gusta mucho o lo odias. Porque a las personas nunca hay que odiarlas.

 

Copyright © Antonio Grañena Marín
Texto bajo licencia Creative Commons y Safe Creative.


.Partitura en el culo.

 

Screenshot_1La astronomía nos está dando últimamente momentos de enorme emoción y grandes logros, muy importantes para conocer el universo, el más cercano y el más alejado de nuestro conocimiento. Tenemos descubiertos decenas de planetas orbitando alrededor de su correspondiente estrella y, en alguno de ellos, se ha detectado agua. Imágenes tan impresionantes como la conseguida del planeta Beta Pictoris b o el anillo de polvo alrededor de la estrella HR4796A, nos hacen tener puestas grandes esperanzas en futuros hallazgos que nos permitan averiguar más pistas sobre el nacimiento de la vida. Y no menos impresionante es la última imagen que nos proporciona el Hubble -¡bendito catalejo!- del cúmulo de galaxias gigantes Abell 2744, llamado con buen criterio Cúmulo de Pandora; preciosa reunión de galaxias de casi todas las clases y repleto en más de un 75% de materia oscura, además de los fenómenos producidos (y apreciables a simple vista) por las lentes gravitacionales de 11 de dichas galaxias. Y dentro de ese mismo cúmulo, científicos españoles han descubierto la, hasta ahora, galaxia más jóven a tan «solo» 650 millones de años después del Big-Bang; y eso a pesar de las inmensas restricciones presupuestarias a la ciencia impuestas por gobiernos ciegos al progreso de nuestro país.

El rigor debe ser uno de los patrones de medida fundamentales en los experimentos y descubrimientos científicos; pero la ciencia puede ser divertida y relajada. Un grupo de estudiosos ha logrado transcribir una antigua partitura que aparece sobre el culo de una de las estrambóticas y singulares figuras de «El jardín de las delicias», de El Bosco, podéis escucharla y decidir. Aunque no es la primera vez que se transcriben partituras musicales desde cuadros, no deja de ser curioso el lugar elegido para su escritura. Esto puede dar lugar a una nueva disciplina denominada arqueología biomusical, todo un reto. Y curiosa, por compleja, es la propuesta del Rochester Institute of Technology para el desarrollo y creación de una «Escalera Escheriana«, ideal para suegras que persiguen a sus yernos con la bandeja de las croquetas o las empanadillas de turno dominical. Y una recopilación (ya tiene un tiempo) de las mejores parodias sobre ciencia, humor ante todo, rigor sobre todo, exactitud siempre. 

Y enredándome por la red (nunca mejor dicho) encuentro este documento en el blog «Historias de la historia» que confirma la llegada del hombre a la Luna o, mejor dicho, el regreso de ella. El departamento de inmigración de los USA (aduanas) obliga a rellenar una declaración especificando el nombre, procedencia y equipaje de toda persona que entre en los Estados Unidos. Y, así, los astronautas del Apollo XI tuvieron que rellenar dicho impreso especificando el origen (Moon) y el equipaje (Moon rock & dust)… ¡Me encantan los yanquis!. Sin dejar el suelo, me entero por la Burgospedia que fue Don Diego Marín Aguilera el primer ser humano que consiguió volar, el día 15 de mayo de 1793 en la localidad burgalesa de Coruña del Conde; siempre lo he pensado, nuestra historia está repleta de héroes anónimos.

Finalizo escribiendo sobre una propuesta «Kickstarter» que, como la mayoría, denota el inmenso ingenio del ser humano, ingenio que debe ser premiado con aportaciones capitalistas. La propuesta es la creación de un «minimuseo» personal que sea transportable e incluya materia representativa de los millones de años de la vida y los miles de nuestra tecnología e historia. El citado «Mini museum» podría estar comercializado en tres versiones (siempre las clases…) y podríamos tener en nuestras casas desde un trozo de huevo de dinosaurio, pasando por un trozo de momia, un pedazo del muro de Berlín, arena de la playa de Waikiki o un «Mystery specimen» sorpresa (trozo de alienígena, espero) que aporta un plus de emoción científica. Genial propuesta. Aunque conozco a personas que incluirían un cachito del bikini de Charlize Theron… fetichistas que somos.


.Diferentes diferencias.

El tiempo cambia las cosas. Y a las personas. Y los hábitos, prioridades, estados de ánimo, preferencias, modas… cambia incluso la belleza, no a peor, a diferente forma de percibirla. Cambia las relaciones entre las personas, su forma de comunicarse, la esencia de amarse y el afán por odiarse, la forma de enseñar y la actitud de aprender, la tarea de curar con eficacia, la manera de gastar más dinero en actitudes absurdas y cosas inservibles, modifica el hábito tan arraigado en nosotros de matar mejor y más rápido, incluso cambia las creencias algo que, por procedencia divina, nunca debería variar en su esencia.

Y muchas veces no nos damos cuenta de esos cambios hasta que nos falta un ser querido o cae en tus manos una fotografía de tiempos pasados, quizá más duros, pero sin duda menos maquillados que los actuales. Incluso el tiempo cambia las ideas y, lo que es peor, los ideales, y no para bien. Y echo la culpa al tiempo (pobrecita dimensión) porque algo debe ser chivo expiatorio de esa cobarde costumbre de no aceptar nuestra responsabilidad en los cambios. Y, a veces, en países supuestamente avanzados en lo social, en lo legal, en lo ideológico, cambian las libertades y los derechos, pero a peor. Y todo cambio supone sin remedio una comparación temporal sujeta a crítica y a veces a burla, este es uno de tantos demonios que como seres humanos criamos en nuestro más negro interior.

 

PicMonkey Collage

La Sagrada Familia de Barcelona allá por el año 1915, a medio construir (como ahora), rodeada de cabras (catalanas) y con escasas perspectivas de un futuro urbanizable. Me imagino al genial Gaudí acudiendo fiel en alpargatas a supervisar la ingente tarea de crear esa suerte de catedral de estilo alienígena en unos años previos al debacle de la razón y el diálogo, años próximos al horror de dos inútiles guerras mundiales. La basílica a día de hoy, a medio construir (aún), rodeada de ciudadanos, turistas y guiris (que no son lo mismo) y de un urbanismo feroz aunque más humano que en otras grandes urbes. Hemos ganado terreno al barro y a la piedra, hemos perdido ilusión por la aventura y los traidores empellones de una cabra.

 

PicMonkey Collage

Miss América circa 1933. Miss América 2013. Aparte del reglamentario Photoshop, es evidente que la cosa estética ha cambiado, como siempre lo ha hecho a lo largo de la historia de la belleza humana. Centrándome en la belleza femenina, y después de pasar por velludas Habilis de anchas caderas, rotundas griegas de sutil aritmética, suculentas romanas aficionadas a sudorosos gladiadores, escuetas Ming´s sujetas a continuas torturas estéticas, elegantes imitadoras de las Médici´s girls, carnosas heroínas de Rubens donde uno podía sucumbir en sublime asfixia o exuberantes tahitianas de firmes pechos que pudo catar el Capitán Cook como buen marino, el ideal femenino de belleza ha variado cual péndulo de Foucault regido no por leyes físicas, sino por caprichos de los peludos caballeros, que mucho tienen que ocultar bajo sus tripas y papadas.

 

PicMonkey CollageLa maravillosa naturalista Jane Goodall en Tanzania (en 1964, foto de Hugo Van Lawick); sentó las bases del mejor conocimiento etológico de nuestros primos los simios y extendió la necesidad de una eficaz e inteligente protección del medio natural, sede y principio de nuestro bienestar. La eterna e incombustible Isabel II del Reino Unido, que dice ser Reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Soberana de los Reinos de la Mancomunidad de Naciones. La intención, estilo y «acting» de cada una de ellas contrasta con fuerza: mientras una apenas roza la mano del animal mostrando respeto y humildad, en espera que sea la «bestia» la que establezca la comunicación y respetando su natural proceder, la otra promueve una actitud, qué menos, de servilismo por esa parte de esa humanidad que les va el rollo feudal, la Reina inclina la testa levemente porque es el único gesto permitido y, eso sí, recibe, siempre recibe la pleitesía y los presentes de los súbditos. El Genial pintor Miguel Ángel hubiese preferido plasmar a Goodall en la Capilla Sixtina en tan sublime actitud para con la creación, que para eso es más atractiva que el barbudo Dios representado y que para eso la mujer es origen de toda vida humana… pero eran otros tiempos…

 

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USA, Oregon, agosto de 1939, el desempleado nº 535-07-5248 (número tatuado en el brazo) y su esposa son fotografiados por Dorothea Lange en una famosa fotografía en plena crisis americana. A la derecha, año 2013, un día cualquiera en una gran ciudad de lo que en otro tiempo fue la próspera y enladrillada España; ahora jóvenes (y no tanto) buscan comida en los restos tirados a la basura por algún restaurante o supermercado. Siendo malo, muy malo, se me antoja en la primera fotografía un plus «nosequé» de glamour a pesar de la extrema pobreza y abandono por parte del estado yanqui en la Gran Depresión. Parece que sus actores, entonces, no perdían las formas del estilo y la dignidad. Hoy en día, en nuestro país, gente con exceso de peso y déficit de cultura se apropia de las terribles filas eternas en la oficinas del paro y de las más altas cúpulas empresariales dónde las subidas de sueldo resultan casi de excomunión, nada de glamour, chándal de unos y otros; nos quejamos de crisis, pero esta es una crisis de excesos promovidos y financiados por todos nosotros. Siempre he sostenido que nuestra basura tiene mucha mejor calidad que la basura de un país tercermundista. 

 

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¡Jopeee con la señora de la izquierda!… traje regional, playeras, rebeca y AK-47 con cargador largo y correa a juego; es una integrante de las patrullas civiles que luchan contra el cartel de la droga que le corresponde en su distrito, que para eso cada provincia tiene su propio cartel. La señora de la derecha (nunca mejor dicho) lleva suficientes valores encima (incluida bragas e implantes) como para que una humilde familia mexicana de Chiapas pueda sobrevivir muchos y muchos días con guacamole, chapulines y enchiladas. La evolución natural es un proceso que nos puede parecer muchas veces cruel, pero esto es solo una apreciación subjetiva. A la evolución, como a cualquier otro proceso natural, no se le pueden adherir adjetivos creados por la mente humana a lo largo de miles de años. Pero la evolución social, sí se me antoja injusta, cruel y «discapacitante»; depende dónde nazcas, profesas una u otra religión, tendrás mejores o peores oportunidades para medrar o, simplemente, serás un desgraciado. Curioso monstruo alimentado por la mente de algunos seres humanos.

 

·Fotografías bajo licencia propia de cada autor o medio. Texto bajo licencia Creative Commons·    


.Del planeta Tierra a Bob Dylan.

C_elvuelodelnavegante

 

Artworks painted on the edges of books, los libros antiguos tienen el inmenso valor no sólo de su contenido, sino de esa otra pátina de solemnidad que otorga el paso del tiempo y, sobre todo, saber que cada una de las viejas hojas impresas fueron en alguna ocasión acariciadas por personas sensibles. Además, si el propio libro tiene ilustraciones de esas que dejan con la boca abierta y el alma sorprendida, todavía más valor adquieren. Pero, además, si el editor se tomo el trabajo y el arte de adornar con ilustraciones el canto de los cientos de hojas para producir un cuidado dibujo, ya el libro en cuestión adquiere la categoría de obra de arte. ¡Qué envidia!… de la mala, además.

Music Timeline, de Google Research, otro de los buenos experimentos de Google. Una exhaustiva línea temporal de los principales estilos musicales y sus derivados expuesta de una forma muy efectiva. Si uno pincha dentro del estilo elegido se abre otra infografía con más sub-estilos y sin dejar de ofrecer referencias gráficas de los principales intérpretes. Es curioso observar hasta qué punto se ha atomizado la variedad de formas diferentes de adornar ese arte considerado el más sublime de los ruidos.

Antique Typewriters, Martin Howard tiene una afición: coleccionar máquinas de escribir. Y no lo hace nada mal a juzgar por la variedad y calidad de sus elementos. La máquina de escribir ha sido un elemento fundamental de comunicación hasta la aparición del ordenador. Yo recuerdo con cierta nostalgia las horas que pasabas tecleando un largo texto y el sudorcillo frío que llegabas a generar cuando los folios iban acumulándose en cierto orden y, aun, no habías cometido un solo fallo. Lo cierto es que tarde o temprano, y no por Murphy, siempre pulsabas la tecla equivocada. Por cierto, la máquina de escribir que aparece en primer lugar es la que, con gran orgullo, tengo expuesta en mi casa.

Earth wind map, otra maravillas gratuita, casi en tiempo real (se actualiza cada 3 horas), la circulación de las principales masas de aire sobre el planeta Tierra. Se puede mover el globo y hacer «zoom» en una zona concreta y pinchando en la palabra Earth se accede al menú y con ello viene la locura: parámetros como la temperatura, circulación a diferentes altitudes, velocidad del viento o elegir el tipo de proyección. Impresionante forma de ver la «vitalidad» de nuestro planeta.

Bob Dylan, «Like a Rolling Stone», ¡uf!, ¿cómo definiría este experimento?… Sobre la auténtica voz de Bob Dylan cantando «Like a Rolling Stone», dejad que se cargue la web, pulsar el botón de «play», y cuando comience la canción, con las teclas arriba/abajo (las flechitas del teclado) cambiar a vuestro antojo los canales. Interminables y deliciosas combinaciones.

Genial, no digo más.


.De la vida y la belleza.

 

”JOURNEY PART». Siempre adjunto un vídeo realizado por la técnica de timelapse. Considero que es una forma de poder observar y percibir los ritmos que nos rodean y de los cuales participamos. Este vídeo está grabado en USA, en muchas localizaciones. Empiezo con la belleza que la naturaleza crea, quizá sin saberlo, para los seres humanos que utilicen su mente para admirarla:

:

 

”IF ONLY FOR A SECOND”. Proyecto de la agencia Leo Burnett titulado ‘Ne serait çe qu´une seconde’ (Sólo por un segundo). 20 personas enfermas de cáncer invitadas a un estudio. Se les dice que confíen en el equipo, que algo maravilloso les va a suceder… tan sólo por un segundo, casi una vida para ellos, se maravillan, se sorprenden y, quizá, olvidan… no digo más:

 

 

”BEAUTY”. El arte es belleza. El arte es la manifestación más sublime de la creatividad humana, de sus anhelos, de sus virtudes, de sus sentimientos y de sus terrores. Una selección de obras pictóricas con personajes forzados al movimiento ante una imaginaria cámara que recorre, o lo intenta al menos, el universo vetado a los que vivimos en esta tercera dimensión. Movimientos sutiles y elegantes de las figuras que pueblan mudas los cuadros más famosos, figuras que tuvieron vida en algún tiempo, en algún lugar:

 

 

”WARD MILES – FIRST YEAR”. Apareció en el mundo pequeño e indefenso como siempre nacemos todos, pero él se había adelantado. Enseguida le llenaron de tubos y cables. Unos rezaban y otros cuidaban de él. Nadie debe perder la esperanza, nunca. La diminuta vida medró, la naturaleza ayudó en el empeño, los médicos pusieron todo su saber, pero sin el amor de su madre todo hubiese quedado en nada, que eso era cuando nació, nada apenas:


.De New York a Andrómeda.

 

C_meridianos«Tempus fugit», mejor, se me ha ido el santo al cielo… Desde el pasado evento del cambio de estación, el puntual solsticio, al coincidir con las celebraciones cristianas de la Navidad (evento copiado del «Natalis Solis Invicti» romano o el Cápac Raymi inca, nada original…) uno debería haber acudido a la cita de ofreceros las mejores imágenes de APOD. Pero, sin ser excusa, la avalancha de dulces y luces me pudo más que mi rigor científico y «As time goes by» como cantaba Dooley Wilson en la película «Casablanca»:

You must remember this

A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh.

The fundamental things apply

As time goes by.

 

Pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena y el beso intenso.

El invierno puede ser estación de abrigo físico pero no excusa de letargo espiritual, como muchos habitantes del hemisferio norte gozan de hacer en estos meses. Os propongo una selección personal de las mejores fotografías del cielo y de la atmósfera que aparecen durante cada periodo estacional. Para acceder a la fotografía en mayor resolución, sólo tenéis que pinchar sobre ella. Y recordad que el espacio, fuera de nuestro planeta, sí que hace frío, no salgáis sin la rebeca.

 

Espectacular aurora del pasado Halloween, cerca de Tromsø en Noruega, noche de muertos y sustos; aurora que se puede calificar con el poco científico adjetivo de «bestial»; una extraordinaria astrofotografía de gran detalle de uno de los fenómenos atmosféricos más bellos que podemos contemplar. El lejano poder del Sol estampando sobre nuestra tenue atmósfera un caótico baile electromagnético de electrones:

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La cercana galaxia de Andrómeda, espléndido ejemplo de galaxia espiral gigante, prima hermana de nuestra Vía Láctea, se aprecia en esta imagen tomada en Monte Conero, en la costa del mar Adriático; es una combinación de varias exposiciones, técnica que no desvirtúa el resultado final:

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En el momento más oportuno, a más de 13.000 m de altitud y a 800 km/h, unos cazadores de eclipses fotografiaron este fenómeno sobre el Océano Atlántico. Además se puede observar la silueta del disco lunar y el resplandeciente anillo de diamante. Como curiosidad, la sombra del eclipse se desplazaba a 13.000 km/h, como para perder el tiempo:

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«Quercus sobre rastros estelares». Bien podría titularse esta preciosa imagen tomada cerca de Almadén de la Plata, en Sevilla. La vieja encina parece abrazar el Polo Norte celeste, imaginario eje de rotación del planeta durante unos cuantos miles de años hasta que las leyes de la mecánica celeste varíen su ubicación:

NCPtreeLosada (Copiar)

 

Nueva York, la ciudad universal, bien podría ser digna capital del planeta Tierra, con sus defectos y sus virtudes pero repleta de esa cualidad tan esencial para la buena convivencia en una sociedad: la variedad humana. Bello espectáculo de un eclipse, el día 3 de noviembre de 2013, enmarcado por los sublimes tótems de la civilización: los rascacielos:

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·Fotografías bajo licencia propia. Texto bajo licencia Creative Commons·


.El rey.

De vez en cuando (sólo de vez en cuando) acostumbro a darme un festín de comida basura, que para eso tengo 136 de colesterol, ¡ele!… Bueno, más que festín es una degustación de hamburguesa y/o nuggets de conseguido sabor pero de dudosa procedencia, por mucho que se empeñe el «payaso asesino» de la consabida multinacional yanqui. Y siempre en comidas en las que comparezco sólo con mis pensamientos me dedico a la sana tarea de elegir víctimas e intentar diseccionarlas mentalmente sin llegar a la crítica o a la sangre, en un ejercicio impuesto por un (evidente) imaginario Holmes a su bien amado y neutro Watson. La disección tan sólo consiste en versar mentalmente la supuesta vida, milagros y tragedias de la víctima seleccionada tan sólo con mirarla, fijar su actitud, analizar y observar sus reacciones y, si se da el caso, escuchar sus palabras con discreción. Con un poco de práctica se consigue saber mucho de los anónimos personajes que pululan entorno a nuestra vida y de los cuales apenas podemos oler su perfume o su hedor como referencia única. Y esto da tablas para conocer mejor a familiares adosados o presuntos amigos.

Sentado al fin, después de recibir (cual cerdo ilustrado) la dosis de carísimas viandas si las comparamos con cualquier menú con primero, segundo, postre, bebida y pan y la conversación del camarero, o camarera preferiblemente. A estos menús yanquis hay que reconocerles la atracción que los humanos hemos desarrollado por esa supuesta comodidad tragona envuelta en sabores vestidos de especias y condimentos de tabla periódica; solemos rolar nuestro recorrido a los «burger» en vez de los restaurantes de comida casera creyendo ahorrar tiempo, pero no salud y calidad, algo muy, muy discutible viendo sus beneficios franquiciados.

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Y desde el tiempo que llevo zampando (que es lo que se suele hacer en locales de «comida basura») en este mismo establecimiento, siempre me he fijado en el hombre encargado de limpiar, recoger y tener el local en las condiciones que la multinacional exige a los súbditos empleados. Este hombre no destaca en nada, no asombra por nada y no provoca nada; es bajo de estatura (como tú), con gafas (como yo), de agradable aspecto pero con esa cualidad muchas veces deseada cuando te cruzas con ese ejecutivo gilipollas que presume de hándicap, con el niñato maleducado que presume de marca pija o (lo que es peor) la familia de clase media justita que presume de coche y no asume su falla cultural. Esa cualidad se llama, humildad.

Pues bien, a esta persona siempre le he visto trabajar sin descanso, sin distracción, detallista para tareas tan poco creativas como recoger las bandejas dejadas y limpiar las babas del personal. Por cierto, esta costumbre de dejar las bandejas que algunos predican por aquello de «quesejodalamultinacional» cuando a quien joden es a los trabajadores, es digan de un estudio etológico aparte del civilizado. Igualito que muchos perturbados que inician acciones de boicot a productos de determinadas comunidades cuando a quien perjudican es a los trabajadores de esas empresas, actitud paleta donde las haya, que ya no existe ni en el más recóndito pueblo de la meseta castellana. Además de limpiar y ordenar la sala de comer, tiene todo como los chorros de oro, incluso la papelera dónde acaban sin condición de reciclaje, nuestros restos hamburgueseros. El hombre pulula con un aparente caos por la sala pero no se le escapa una patata frita pisada por el coñazo de niño de turno o el chorretón pringoso de Coca-Cola caído de los desmesurados labios del «pápaaa» de familia. Le he visto soportar incluso alguna que otra demostración de poderío cuando él lleva una retrasada hamburguesa a la mesa repleta de salvajes y no recibe un simple y barato «gracias». Joder, a veces te dan ganas de agarrar una toalla mojada y liarte a tortas; puedo soportar casi todo, el fútbol, los pijos, los cantantes malos, los políticos de todos los colores… pero los maleducados tienen un sitio en mi lado más primitivo…

La última vez que le pude ver, seguía fiel a su quehacer y constancia, y le volví a saludar como en otras ocasiones. Me sorprendió que me conociese de vista porque atraco muy poco en esa hamburguesería, pero el tío se queda con las caras de todo el mundo, no por venganza siciliana, sino por pura y sencilla profesionalidad y sí, te saluda si tú lo haces, por educación… «hacía tiempo que no pasaba por aquí»… ¡cuánto tiempo sin verle!… ¿qué tal va todo?… frases que le reboto por lo bien que me educaron mis padres y por el respeto que merecen muy poquitas personas que conozco. Y ese día aproveché para verificar el currículo que me había formado de este hombre. No quise preguntarle su nombre más por guardar su anonimato que por completar el currículo, pero sí averigüé el tiempo que llevaba en ese mismo puesto: 14 años. Me sorprendí del rápido tránsito de nuestras vidas por ese enemigo de cutis y tersuras llamado tiempo; muchas veces creemos en su lentitud hasta que canas o achaques te gritan su existencia. Catorce años de trabajo en el mismo puesto, como eficaz y valioso peón para una franquicia de una multinacional, aguantando muchos clientes y agradecido por los menos. Y no quise preguntarle el porqué no había medrado en su tarea a mejores y más altos puestos, no quise incidir en ello porque, aparentemente, le notaba satisfecho.

Después de la breve conversación, la amable despedida y la obligada felicitación de las próximas fiestas paganas y cristianas, terminé de castigar el emplasto en que se había convertido la hamburguesa con dos certeros mordiscos tamaño aligátor amazónico para huir a mejores panoramas culinarios. Mientras, el hombre aludido, seguía como desde hacía catorce años en sus tareas rutinarias: recoge, limpia, arregla, coloca, ordena, barre, saluda, lleva, aguanta, traga… cuando observé a una señora con ese engendro de carro de la compra en el que colocas a tu hijo como apéndice y necesitas una autopista para maniobrarlo, acercándose a una de las puertas de salida del establecimiento yanqui. Como la señora tenía serias dificultades para abrir la puerta, sujetar al niño, vigilar el repleto carro y maniobrar sin llevarse por delante a ningún pensionista despistado, el hombre aludido se acercó a ella con rapidez, abrió las dos hojas de la puerta de salida dejando una cómoda huida e hizo ademán de empujar el pesado vehículo al exterior; la apurada señora le dijo con una sonrisa: «muchas gracias, es usted muy amable, ya puedo yo sola«, él insistió en la maniobra y ella con cierto nerviosismo ajeno añadió: «déjelo no vaya a ser que le digan algo«. El hombre aludido hizo caso omiso y sin perder la posición de sus gafas saco carro con niño y viandas navideñas incluidas mientras, dirigiéndose con sonrisa franca, respondió a la joven madre: «No se preocupe señora, aquí soy el rey«.

king-of-heartsNo soy monárquico porque considero que en una sociedad avanzada uno debe poder elegir libremente al proctólogo, al mecánico o al que debería regir la sociedad. Además en un país con rey, sus habitantes no son ciudadanos, sino súbditos; pero, en fin, a la peña le va la marcha feudal. Sin embargo me doy cuenta en muchas ocasiones que estamos rodeados de reyes y reinas que no tienen más poder que el de servir a los demás, sin pedir nada a cambio y sin llevar pesada corona de dorado metal. De esos monarcas sí merece la pena convertirse en súbdito de su ejemplo, más cuando nos vemos rodeados de falsos reyes que no despegan la mirada de su ombligo creyéndolo limpio de egoísmos. Estas personas reinan en espacios de solidaridad, de empatía con su propia conciencia; pueden desarrollar la tarea más insulsa del mundo, pero son verdaderos reyes, con dominios ejemplarizantes para el que sepa leer entre las líneas de la convivencia y el respeto, del buen trabajo y la responsabilidad. Y son reyes, auténticos monarcas, pero con minúscula que hasta para eso son humildes.

Con ellos sí merece la pena gritar: «¡Viva el rey!«.

…O la reina, para los políticamente correctos.


.Encontrada vida extraterrestre.

 

Una de las sensaciones más intensas y agradables para mi sucede cuando, después de una breve lluvia, las moléculas de Screenshot_1Geosmina son percibidas por mi órgano sensorial olfativo… «Usease», cuando huelo por la nariz la fragancia que despide la tierra mojada, algo tan breve pero intenso y agradable como un orgasmo en condiciones. Y digo esto porque continuamente el mundo que nos rodea, que nos influye, que nos condiciona y dónde terminarán nuestros átomos, nos regala continuas sorpresas. Desde el tentador descubrimiento de una especie de eucalipto australiano que almacena como producto de «desecho» partículas de oro, hasta la curiosa e interesante investigación encontrando una diferencia medible entre las lágrimas de tristeza y las lágrimas de felicidad, algo que ya suponíamos muchos.

Pero las sorpresas en ciencia son y van a ser un larguísimo rosario (perdón por el símil) en estos años de avances y asombros. Que si un molusco ha conseguido generar metal para recubrir sus mandíbulas al más puro estilo «Alien», que se ha pillado a dos insectos en plena faena copulatoria… en un fósil del Jurásico (ríanse los paparazzi), cómo un Martín Pescador emplea un cebo cual hábil pescador de caña para capturar un pececillo o cómo una especie de Áfido (pulgón) parece que emplea la luz solar para fines metabólicos como hacen las plantas en su proceso fotosintético.

shutterstock_77399518Tecnologías como la fusión nuclear (rompiendo el punto de equilibrio), verdadera revolución en la obtención de energía, o el acceso al Internet cuántico, Santo Grial (perdón por el símil) que garantizaría la seguridad y velocidad universal, están a pocas paradas del autobús de nuestra evolución como especie inteligente. Aunque siempre he pensado que la humanidad y la empatía forman parte indisoluble de nuestra civilización y nuestro futuro, faltando cualquiera de ellas todo progreso, todo avance casi resulta un burla trágica para los miles de seres humanos que mueren, simplemente, por no poder beber agua en condiciones salubres. Como toda actividad humana, como toda creación evolucionada desde las interrelaciones entre los seres humanos y sus ideas y creaciones, la ciencia no debería abstraerse al sufrimiento y la injusticia, debe combatirla con una actitud cercana a los conflictos humanos sin perder el rigor necesario.

Además la ciencia toca la fibra más sensible, aquélla que ofrece imágenes tan sublimes como esta fotografía en color real tomada por la sonda Cassini del planeta Saturno y su masivo sistema de anillos, con siete de las lunas y Marte, Venus y la Tierra. ¿Los ves? (clicar para ver a mayor resolución):

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En una pequeña zona de la fotografía, abajo y a la derecha, de esta bellísima imagen de Saturno, de sus anillos y satélites, como un punto azul pálido, tal y como lo describió mi admirado Carl Sagan, se encuentra nuestro planeta y nuestra luna; en ese punto vivimos, ese planeta nos protege del frío e inhóspito espacio y es el único hogar que, por ahora, tenemos, y es un precioso hogar:

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Y debo, por su certera descripción, transcribir las palabras que Sagan utilizó como glosa y epíteto de la magnífica serie Cosmos, hace ya muchos, muchos años:

 

 

Desde este punto de vista lejano, la Tierra puede no parecer de cualquier interés particular. Pero, para nosotros, es diferente. Consideremos de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Ahí ha vivido todo aquel de quien hayas oído hablar alguna vez, todos los seres humanos que han existido. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y cada recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada niño esperanzado, cada madre y cada padre, cada inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y cada pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un lugar del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra parte del punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestros posicionamientos, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo… Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida.

Nuestro planeta es un solitario grano de polvo en la gran penumbra cósmica que todo lo envuelve. En nuestra oscuridad —en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. Dependemos solo de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.

Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y yo añadiría que formadora del carácter. En mi opinión, no hay quizá mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido

 

Si asombra lo descubierto, nos debería impresionar más aún lo que queda por descubrir, aunque sólo sea por borrar la cara de ignorantes que mostramos cuando intentamos prever el futuro y luego todo discurre por otras sendas ni siquiera imaginadas. Quizá no debiéramos cerrar la boca de asombro porque el futuro, cercano, nos deparará descubrimientos asombrosos; la bendita (perdón por el símil) ansia del ser humano, de algunos seres humanos, por extender las fronteras del conocimiento y aplicar en el beneficio de la humanidad todo lo descubierto, seguirá pese al político cerril o al dirigente corrupto. Siempre he pensado que aparte de la salud, la educación, la ciencia, la cultura y el arte deberían ser protegidos como bienes inmateriales de la humanidad frente a recortes o malos usos; aunque esto suene utópico, siempre las utopías terminan por trascender su noción fantástica y se realizan. Tiempo al tiempo, cuántico claro.

Einstein (Alberto) ya avanzó en una de sus geniales frases, cuál es el sólido fuste que debe soportar el conocimiento humano:

 

«The true sign of intelligence is not knowledge but imagination»

(La verdadera señal de inteligencia no es el conocimiento, sino la imaginación).

 

Será por eso que hemos, ¡por fin!, encontrado signos de vida inteligente lejos, muy lejos de la Tierra:

«Astronomers Detect First ‘Clear Signs of Civilization’ Beyond Earth«.

 

Copyright © Antonio Grañena Marín, texto bajo licencia Creative Commons y Safe Creative.


.De Windows 1.0 a humanos color PantonE.

 

C_elvuelodelnaveganteIBM PC XT (Model 5160) running Windows v1.01, eso mismo, un emulador del querido XT con el odiado Windows 1.01 y las enormes disqueteras de 5 1/4″. A mi ser, como perteneciente al jurásico informático, me trae muchos recuerdos esta consola, recuerdos de horas y horas experimentando, maldiciendo al dios de la informática o asombrándome al haber conseguido que un solo pixel pudiese moverse por la pantalla a mi antojo. Con este emulador, todo pijito informático puede llegar a intuir qué es la informática.

Periodic Table Database. Una extraordinaria web que recopila tablas periódicas de todo tipo y calaña, de todo uso y diseño. Tiempo ha transcurrido ya desde aquéllos años de colegio dónde el profe de ciencias machacaba nuestras neuronas preguntando ese misterio químico de todo elemento llamado valencia, algo que nos llevaba a pensar en una paella mixta. Muy recomendable para todo científico que aún conserve la curiosidad.

Digital Attack Map, presentación en tiempo casi real de los ataques a servidores y webs por parte de piratillas o presuntos colaboradores de gobierno malotes. Desde ataques DDoS a intentos de intromisión o bloqueo de entidades o sitios importantes; se puede (incluso) hacer zoom sobre países y detectar la procedencia.

507 Movements, monísima web que nos ofrece la representación de centenares de soluciones de ingeniería muchas de ellas de extraordinaria imaginación. Hay un apartado dónde podemos observar algunos de los movimientos recurrentes resultantes del mecanismo en acción. Muy curioso y entretenido, para experimentar y solucionar.

Humanae, clasificación «natural» de la piel humana comparándola con los estándar de color «Pantone». Curiosa forma de observar la diversidad del ser humano por el tono de la piel, eso que algunos llaman color y que no es más que un indicador de abundancia de melatonina. ¿Has averiguado a qué tono «Pantone» perteneces?.

Smithsoniam 3D. Otra de las maravillas gratuitas que nos ofrece la web; una de las instituciones científicas y divulgativas más importantes del mundo, nos ofrece explorar algunos de sus más importantes fondos en modelos reales 3D, pudiendo incluso acercarnos a texturas y observar elementos casi escondidos a la vista. Para estar horas y horas culturizándose.


.De mantenimiento percursivo a Mauna Kea.

 

“CARPARK”. Los chicos y chicas de BirdBox Studio con otra de sus animaciones con fuerte personalidad casi oculta por la sencillez de líneas gráficas y argumento que, sin embargo, resultan muy contundentes en su conjunto. Este tipo de animaciones son tan creativas como las más complejas y elaboradas pero aportan una visión poco comercial, algo muy de agradecer porque, a veces, el gran público no atisba estas genialidades.

 

 

”SLO-MO BOOTH SUPERCUT”. Curioso, efectista y sorprendente vídeo que muestra el tiempo ralentizado lo justo para poder observar el otro universo del que formamos parte sin darnos apenas cuenta, universo ralentizado donde los procesos son más complejos de lo que pensamos. Muy curioso:

 

 

“RUMBLE AND SWAY”. Se han hecho muchos timelapse sobre Nueva York. Pero este puede estar entre los primeros por su brillante ejecución de movimientos y elección de los ambientes. Con una estupenda música «ad-hoc» podemos evadirnos en la distancia en la que podría ser la capital del planeta Tierra:

 

 

”PERCURSSIVE MAINTENANCE”. Muy buen vídeo, montaje rítmico sobre una idea universal: el «mantenimiento percursivo» o… cuando algo no funciona, golpecito al canto. Puede parecer una primitiva costumbre en la tecnificada sociedad en que vivimos, pero es algo no solo muy extendido sino cubierto de un halo de certidumbre. Aunque (he de reconocer) que en muchas ocasiones el golpecito funciona.

 

 

“MAUNA KEA HEAVENS”. Los cielos de Hawaii están considerados entre los más limpios de contaminación química y lumínica del mundo, algo fundamental para la observación astronómica. Este timelapse está grabado en los observatorios situados en el volcán inactivo Mauna Kea, a más de 4.000 m de altitud. Es casi sublime poder contemplar nuestra bóveda celeste de esta manera.