.El miedo como medicina.

 

JohnnyExpress, de AlfredImageworks. Muchas veces hacemos cosas, actuamos (quizá de forma inconsciente) como si el resto de las personas que nos rodean, con las que convivimos en sociedad no existiesen, fueran invisibles. Este buen corto de animación incide, utilizando una clave de humor algo negro, en esa indiferencia, descuido o despreocupación que, por diversos motivos, puede llegar a ser pauta común de nuestro comportamiento:

 

Beauty of Mathematics, by Yann Pineill & Nicolas Lefaucheux. La matemáticas, la mates de la escuela, asignatura poco atractiva cuando se desconoce su arquitectura reglada y la belleza intrínseca del orden representado por las cifras. Las matemáticas están presentes en todo nuestro universo tal y como lo representa este vídeo, todo está definido por reglas y ecuaciones, sistemas y relaciones que dan lugar a procesos naturales perfectamente reproducibles:

 

MITE, by Walter Volbers. Nuestro mundo tiene la particularidad de contener otros mundos, es solo una cuestión de escala. Y que mejor manera de sumergirnos en esos mundos a través de este laborioso trabajo de animación (bastante acorde a la realidad) que nos sumerge en el mundo de lo microscópico, de lo diminuto, repleto de seres algo monstruosos y desagradables con los que convivimos y compartimos amores y odios:


 

Lights Out, by David F. Sandberg. El miedo puede modificar nuestro comportamiento racional hasta niveles de ansiedad y desasosiego muy elevados. El miedo tiene escalas de afectación que dependen de la sensibilidad emocional y la inteligencia adquirida del entorno, cualidades que pueden (bien dirigidas) llevarnos al control casi absoluto de emociones y reacciones. Este corto, premiado en varios festivales, es claro ejemplo de cómo con escasos medios, gran creatividad gráfica e inteligente manejo de tiempos y reacciones, podemos azuzar los miedos ancestrales y pasar del horror al terror, y del terror al pavor…

Si os creéis con suficiente control emocional sobre vuestro subconsciente más primitivo, apagar todas las luces, poner el vídeo a toda pantalla con el sonido a tope y disfrutar… en la más completa soledad…